30 março 2025

El empresariado científico

Joseph Ben-David

La relación entre la investigación científica y el crecimiento tecnológico ha sido considerada de dos maneras. Todo el mundo está de acuerdo en que la ciencia puede beneficiar a la tecnología; pero, según cierta concepción, tales beneficios son fortuitos, y por ende los gastos de investigación son considerados como consumo, y no como inversión. La otra concepción, más favorable, juzga demonstrada la existencia de una relación sistemática entre el crecimiento científico y el tecnológico, por lo que pone el rubro de las inversiones los gastos destinados a la ciencia. Sostendremos aquí que la existencia o ausencia de una relación positiva sistemática entre el crecimiento científico y el tecnológico no es algo dado e inherente a la naturaleza del caso, sino un estado determinado por la actividade empresarial y ciertas otras condiciones que aún es necesario identificar.

El supuesto de la importancia económica de la investigación deriva de cálculos que muestran que, si se desea explicar la producción de diferentes economías nacionales en términos de todos los inputs conocidos de los factores de producción tradicionales, aún queda un gran residuo sin explicar. […] Se supone que esto representa la contribución hecha por el crecimiento del conocimiento útil. Este conocimiento, sin embargo, puede consistir en mejoras técnicas y organizativas o en la calidad y extensión de la educación. Hay una multitud de ejemplos que dan soporte a esta afirmación. La revolución industrial en Inglaterra o el rápido desarrollo industrial de Bélgica y los Estados Unidos en el siglo pasado y de Japón en éste, no fueron precedidos por ningún incremento notable en la investigación científica, fundamental o aplicada. La industria japonesa se las ha arreglado muy bien, pese el balance adverso de ella en conocimientos tecnológicos prácticos. Un estudio reciente de las patentes en Estados Unidos realizado por Schmookler (1966 […]) ha aportado pruebas muy sólidas y sistemáticas de que las innovaciones tecnológicas en cuatro industrias importantes, los ferrocarriles, la agricultura, la refinación del petróleo y la fabricación de papel se produjeron como respuestas a la demanda económica, y no como resultado de la investigación fundamental.

Fonte: Ben-David, J. 1980 [1972]. El empresariado científico y la utilización de la investigación. In: Barnes, B., ed. Estudios sobre sociología de la ciencia. Madri, Alianza. Excerto de artigo originalmente publicado em 1962.

0 Comentários:

Postar um comentário

<< Home

eXTReMe Tracker