30 março 2024

Covid-19 – Urina de vaca não é remédio

Felipe A. P. L. Costa [*].

RESUMO. – Este artigo atualiza as estatísticas (mundiais e nacionais) a respeito da pandemia divulgadas em artigo anterior (aqui). Em escala planetária, já foram registrados 704,5 milhões de casos e 7 milhões de mortes [1]; em escala nacional, já são 38,73 milhões de casos e 711 mil mortes. Só nas 12 primeiras semanas de 2024 (31/12/23 a 17/3/24), foram registrados em todo o país 519 mil casos e 2,6 mil mortes. Parcela expressiva dessas mortes envolveu gente física ou mentalmente desprotegida. Não fuja da vacina. De resto, se estiver se sentido ‘gripado’ (dor de cabeça, febre, tosse etc.), não saia de casa sem usar máscara.

*

1. ESTATÍSTICAS MUNDIAIS.

Levando em conta as estatísticas obtidas hoje (29/3), eis um balanço da situação mundial.

(A) – Em números absolutos, os 20 países mais afetados estão a concentrar 74% dos casos (de um total de 704.531.140) e 69% das mortes (de um total de 7.008.933) [2].

(B) – Nesses 20 países, ao menos 502 milhões de indivíduos receberam alta, o que corresponde a 96% dos casos. Em escala global, receberam alta ao menos 675 milhões de indivíduos.

(C) – Os 20 primeiros países da lista podem ser arranjados em 12 grupos (países cujas estatísticas estão congeladas desde o ano passado, estão indicados por um *): (a) Entre 110 e 120 milhões de casos – Estados Unidos; (b) Entre 45 e 50 milhões – Índia; (c) Entre 40 e 45 milhões – França*; (d) Entre 35 e 40 milhões – Alemanha e Brasil; (e) Entre 30 e 35 milhões – Coreia do Sul e Japão*; (f) Entre 25 e 30 milhões – Itália; (g) Entre 20 e 25 milhões – Reino Unido e Rússia; (h) Entre 15 e 20 milhões – Turquia*; (i) Entre 12 e 15 milhões – Espanha*; (j) Entre 10 e 12 milhões – Austrália, Vietnã, Taiwan e Argentina; (k) Entre 8 e 10 milhões – Países Baixos; e (l) Entre 6 e 8 milhões – México, Irã e Indonésia.

2. ESTATÍSTICAS BRASILEIRAS.

De acordo com as estatísticas divulgadas pelo Conselho Nacional de Secretários de Saúde, em 28/3, foram registrados em todo o país na semana passada (12-17/3) mais 35.615 casos e 283 mortes. Totalizando assim 38.729.836 casos e 711.249 mortes desde a chegada da pandemia ao país, no Carnaval de 2020.

Olhando apenas para as 12 primeiras semanas de 2024 (31/12/23 a 17/3/24), já foram registrados em todo o país 518.972 casos e 2.611 mortes. São, em média, 43.248 casos e 218 óbitos por semana. (Nesse ritmo, serão registrados ao menos 11,4 mil óbitos até o fim de 2024.)

3. CODA.

O pesadelo da morte por Covid-19 segue a atormentar muitas famílias brasileiras. Não era para ser assim.

Ouso até mesmo dizer que uma parcela expressiva das mortes ocorridas em 2024 envolveu gente que estava física ou mentalmente desprotegida. Notadamente os sonâmbulos, gente que ainda acredita que urina de vaca é remédio. Esse pessoal não foi se vacinar ou não se vacinou direito!

Não fuja da vacina – abra os olhos e procure logo um posto de vacinação! De resto, se estiver se sentido ‘gripado’ (dor de cabeça, febre, tosse etc.), não saia de casa sem usar máscara. Não custa repetir: Máscaras e vacinas seguem sendo as melhores armas que nós temos para (i) impedir a ocorrência de surtos locais; e (ii) impedir o surgimento de novidades evolutivas que venham a promover uma nova e repentina escalada dos números. (Lembrando que a vacina combate a doença, mas não impede o contágio. O que pode impedir o contágio é o uso correto de máscara facial.)

*

NOTAS.

[*] Há uma campanha de comercialização envolvendo os livros do autor – ver o artigo Ciência e poesia em quatro volumes. Para mais informações ou para adquirir (por via postal) os quatro volumes (ou algum volume específico), faça contato pelo endereço felipeaplcosta@gmail.com. Para conhecer outros artigos e livros, ver aqui.

[1] As estatísticas mundiais foram extraídas do painel Worldometer: Coronavirus (Dadax, EUA), e não mais do painel Mapping 2019-nCov (Johns Hopkins University, EUA). Os dois painéis concordavam em quase tudo, com apenas uma ou outra exceção.

[2] Para detalhes e discussões a respeito do comportamento da pandemia desde março de 2020, tanto em escala mundial como nacional, ver os volumes da coletânea A pandemia e a lenta agonia de um país desgovernado, vols. 1-5 (aqui, aqui, aqui, aqui e aqui).

* * *

28 março 2024

Coplas por la muerte de su padre

Jorge Manrique

I
Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando;
cuán presto se va el placer;
cómo después de acordado
da dolor;
cómo a nuestro parecer
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.

II
Pues si vemos lo presente
cómo en un punto se es ido
y acabado,
si juzgamos sabiamente,
daremos lo no venido
por pasado.
No se engañe nadie, no,
pensando que ha de durar
lo que espera
más que duró lo que vio,
pues que todo ha de pasar
por tal manera.

III
Nuestras vidas son los ríos
que van a dar en la mar,
que es el morir:
allí van los señoríos,
derechos a se acabar
y consumir;
allí los ríos caudales,
allí los otros medianos
y más chicos;
y llegados, son iguales
los que viven por sus manos
y los ricos.

IV
Dejo las invocaciones
de los famosos poetas
y oradores;
no curo de sus ficciones,
que traen yerbas secretas
sus sabores.
A Aquel sólo me encomiendo,
Aquel sólo invoco yo
de verdad,
que, en este mundo viviendo,
el mundo no conoció
su deidad.

V
Este mundo es el camino
para el otro, que es morada
sin pesar;
mas cumple tener buen tino
para andar esta jornada
sin errar.
Partimos cuando nacemos,
andamos mientras vivimos,
y llegamos
al tiempo que fenecemos;
así que, cuando morimos,
descansamos.

VI
Este mundo bueno fue
si bien usásemos dél,
como debemos,
porque, según nuestra fe,
es para ganar aquel
que atendemos.
Y aun aquel Hijo de Dios,
para subirnos al cielo,
descendió
a nacer acá entre nos
y a vivir en este suelo
do murió.

VII
Ved de cuán poco valor
son las cosas tras que andamos
y corremos,
que en este mundo traidor
aun primero que muramos
las perdemos.
De ellas deshace la edad,
de ellas casos desastrados
que acaecen,
de ellas, por su calidad,
en los más altos estados
desfallecen.

VIII
Decidme: la hermosura,
la gentil frescura y tez
de la cara,
la color y la blancura,
cuando viene la vejez
¿cuál se para?
Las mañas y ligereza
y la fuerza corporal
de juventud,
todo se torna graveza
cuando llega al arrabal
de senectud.

IX
Pues la sangre de los godos,
el linaje y la nobleza
tan crecida,
¡por cuántas vías y modos
se sume su gran alteza
en esta vida!
Unos, por poco valer,
¡por cuán bajos y abatidos
que los tienen!
Otros que, por no tener,
con oficios no debidos
se mantienen.

X
Los estados y riqueza,
que nos dejen a deshora
¿quién lo duda?
No les pidamos firmeza,
pues que son de una señora
que se muda,
que bienes son de Fortuna,
que revuelven con su rueda
presurosa,
la cual no puede ser una,
ni ser estable ni queda
en una cosa.

XI
Pero digo que, acompañen
y lleguen hasta la huesa
con su dueño,
por eso no nos engañen,
pues se va la vida apriesa,
como sueño,
y los deleites de acá
son, en que nos deleitamos,
temporales,
y los tormentos de allá,
que por ellos esperamos,
eternales.

XII
Los placeres y dulzores
de esta vida trabajada
que tenemos,
no son sino corredores,
y la muerte, la celada
en que caemos:
No mirando a nuestro daño,
corremos a rienda suelta
sin parar;
des que vemos el engaño
y queremos dar la vuelta,
no hay lugar.

XIII
Si fuese en nuestro poder
tornar la cara hermosa
corporal,
como podemos hacer
el alma tan gloriosa
angelical,
¡qué diligencia tan viva
tuviéramos cada hora,
y tan presta
en componer la cautiva,
dejándonos la señora
descompuesta!

XIV
Estos reyes poderosos
que vemos por escrituras
ya pasadas,
con casos tristes, llorosos,
fueron sus buenas venturas
trastornadas.
Así que no hay cosa fuerte,
que a Papas y Emperadores
y Prelados,
así los trata la Muerte
como a los pobres pastores
de ganados.

XV
Dejemos a los troyanos,
que sus males no los vimos,
ni sus glorias;
dejemos a los romanos,
aunque oímos y leímos
sus historias;
no curemos de saber
lo de aquel siglo pasado,
qué fue de ello;
vengamos a lo de ayer,
que también es olvidado
como aquello.

XVI
¿Qué se hizo el rey don Juan?
Los infantes de Aragón
¿qué se hicieron?
¿Qué fue de tanto galán,
qué fue de tanta invención
como trujeron?
Las justas y los torneos,
paramentos, bordaduras,
y cimeras,
¿fueron sino devaneos?
¿Qué fueron sino verduras
de las eras?

XVII
¿Qué se hicieron las damas,
sus tocados, sus vestidos,
sus olores?
¿Qué se hicieron las llamas
de los fuegos encendidos
de amadores?
¿Qué se hizo aquel trovar,
las músicas acordadas
que tañían?
¿Qué se hizo aquel danzar,
aquellas ropas chapadas
que traían?

XVIII
Pues el otro, su heredero,
don Enrique, ¡qué poderes
alcanzaba!
¡Cuán blando, cuán halaguero
el mundo con sus placeres
se le daba!
Mas verás cuán enemigo,
cuán contrario, cuán cruel
se le mostró,
habiéndole sido amigo,
¡cuán poco duró con él
lo que le dio!

XIX
Las dádivas desmedidas,
los edificios reales
llenos de oro,
las vajillas tan fabridas,
los enriques y reales
del tesoro,
los jaeces y caballos
de su gente, y atavíos
tan sobrados,
¿dónde iremos a buscallos?
¿qué fueron sino rocíos
de los prados?

XX
Pues su hermano, el inocente
que en su vida sucesor
se llamó,
¡qué corte tan excelente
tuvo y cuánto gran señor
que le siguió!
Mas como fuese mortal,
metiólo la muerte luego
en su fragua,
¡oh juicio divinal!
Cuando más ardía el fuego,
echaste agua.

XXI
Pues aquel gran Condestable
Maestre que conocimos,
tan privado,
no cumple que dél se hable,
sino sólo que lo vimos
degollado.
Sus infinitos tesoros,
sus villas y sus lugares,
su mandar,
¿qué le fueron sino lloros?
¿que fueron sino pesares
al dejar?

XXII
Pues los otros dos hermanos,
maestres tan prosperados
como reyes,
que a los grandes y medianos
trajeron tan sojuzgados
a sus leyes;
aquella prosperidad
que tan alta fue subida
y ensalzada,
¿qué fue sino claridad,
que cuando más encendida
fue matada?

XXIII
Tantos duques excelentes,
tantos marqueses y condes,
y barones,
como vimos tan potentes,
di, Muerte, ¿dó los escondes
y traspones?
Y las sus claras hazañas
que hicieron en las guerras
y en las paces,
cuando tú, cruda, te ensañas,
con tu fuerza las atierras
y deshaces.

XXIV
Las huestes innumerables,
los pendones y estandartes,
y banderas,
los castillos impugnables,
los muros y baluartes
y barreras,
la cava honda chapada,
o cualquier otro reparo,
¿qué aprovecha?
cuando tú vienes airada
todo lo pasas de claro
con tu flecha.

XXV
Aquél de buenos abrigo,
amado por virtuoso
de la gente,
el Maestre don Rodrigo
Manrique, tanto famoso
y tan valiente,
sus grandes hechos y claros
no cumple que los alabe,
pues los vieron,
ni los quiero hacer caros,
pues que el mundo todo sabe
cuáles fueron.

XXVI
¡Qué amigo de sus amigos!,
¡qué señor para criados
y parientes!,
¡qué enemigo de enemigos!,
¡qué maestre de esforzados
y valientes!,
¡qué seso para discretos!,
¡qué gracia para donosos!,
¡qué razón!,
¡cuán benigno a los sujetos!,
y a los bravos y dañosos,
¡qué león!

XXVII
En ventura Octaviano,
Julio César en vencer
y batallar,
En la virtud, Africano,
Aníbal en el saber
y trabajar,
En la bondad un Trajano,
Tito en liberalidad
con alegría,
En su brazo, Aureliano
Marco Atilio en la verdad
que prometía.

XXVIII
Antonio Pío en clemencia,
Marco Aurelio en igualdad
del semblante,
Adriano en la elocuencia,
Teodosio en humanidad
y buen talante,
Aurelio Alejandro fue
en disciplina y rigor
de la guerra,
un Constantino en la fe,
Camilo en el gran amor
de su tierra.

XXIX
No dejó grandes tesoros,
ni alcanzó muchas riquezas,
ni vajillas,
mas hizo guerra a los moros,
ganando sus fortalezas
y sus villas.
Y en las lides que venció,
muchos moros y caballos
se perdieron,
y en este oficio ganó
las rentas y los vasallos
que le dieron.

XXX
Pues por su honra y estado
en otros tiempos pasados
¿cómo se hubo?
Quedando desamparado,
con hermanos y criados
se sostuvo.
Después que hechos famosos
hizo en esta dicha guerra
que hacía,
hizo tratos tan honrosos,
que le dieron aun más tierra
que tenía.

XXXI
Estas sus viejas historias
que con su brazo pintó
en juventud,
con otras nuevas victorias
ahora las renovó
en senectud.
Por su gran habilidad,
por méritos y ancianía
bien gastada,
alcanzó la dignidad
de la gran caballería
de la Espada.

XXXII
Y sus villas y sus tierras
ocupadas de tiranos
las halló,
mas por cercos y por guerras
y por fuerza de sus manos
las cobró.
Pues nuestro rey natural,
si de las obras que obró
fue servido,
dígalo el de Portugal,
y en Castilla quien siguió
su partido.

XXXIII
Después de puesta la vida
tantas veces por su ley
al tablero;
después de tan bien servida
la corona de su rey
verdadero;
después de tanta hazaña
a que no puede bastar
cuenta cierta,
en la su villa de Ocaña
vino la Muerte a llamar
a su puerta

XXXIV
diciendo: “Buen caballero,
dejad el mundo engañoso
y su halago;
vuestro corazón de acero
muestre su esfuerzo famoso
en este trago;
y pues de vida y salud
hicisteis tan poca cuenta
por la fama,
esfuércese la virtud
por sufrir esta afrenta
que os llama.

XXXV
No se os haga tan amarga
la batalla temerosa
que esperáis,
pues otra vida más larga
de fama tan gloriosa
acá dejáis.
Aunque esta vida de honor
tampoco no es eternal,
ni verdadera,
mas, con todo, es muy mejor
que la vida terrenal,
perecedera.

XXXVI
El vivir que es perdurable,
no se gana con estados
mundanales,
ni con vida deleitable,
en que moran los pecados
infernales,
mas los buenos religiosos,
ganánlo con oraciones
y con lloros,
los caballeros famosos
con trabajos y aflicciones
contra moros.

XXXVII
Y pues vos, claro varón,
tanta sangre derramasteis
de paganos,
esperad el galardón
que en este mundo ganasteis
por las manos.
Y con esta confianza
y con la fe tan entera
que tenéis,
partid con buena esperanza,
que esta otra vida tercera,
ganaréis.”

XXXVIII
“No tengamos tiempo ya
en esta vida mezquina
por tal modo,
que mi voluntad está
conforme con la divina
para todo.
Y consiento en mi morir
con voluntad placentera,
clara y pura,
que querer hombre vivir
cuando Dios quiere que muera,
es locura.”

XXXIX
Tú que por nuestra maldad
tomaste forma servil
y bajo nombre;
Tú que en tu divinidad
juntaste cosa tan vil
como es el hombre;
Tú que tan grandes tormentos
sufriste sin resistencia
en tu persona,
no por mis merecimientos,
mas por tu sola clemencia,
me perdona.

XL
Así, con tal entender,
todos sentidos humanos
conservados,
cercado de su mujer,
Y de sus hijos y hermanos
y criados,
dio el alma a quien se la dio,
el cual la ponga en el cielo
y en su gloria,
y aunque la vida perdió,
dejónos harto consuelo
su memoria.

Fonte (estrofe 1, v. 11-12; estrofe 2, v. 11-12; e estrofe 35, v. 4-6): Carpeaux, OM. 2011. História da literatura ocidental, vol. 1, 4ª ed. Brasília, Senado Federal. Poema datado de 1476. Para detalhes (em espanhol), ver aqui; para uma versão em português, aqui.

27 março 2024

Sobre fatos e teorias

John Worrall

Uma teoria é científica e não pseudocientífica se ela é capaz de receber ‘apoio’ genuíno dos ‘fatos’. Uma teoria científica é melhor do que outra teoria rival se estiver mais bem apoiada pelos fatos que as suas rivais. Embora alguns rejeitassem o termo ‘apoio’ e o substituíssem por ‘confirmar’ ou ‘corroborar’, as tentativas mais recentes de fornecer um critério objetivo e em geral aplicável de mérito científico partiram essencialmente desses dois pressupostos. Mas quando é que um fato dá apoio genuíno a uma teoria? E quando é que os fatos apoiam melhor uma teoria do que outra?

Fonte (tradução livre): Worrall, J. 1982 [1978]. In: Radnitzky, G & Andersson, G, eds. Progreso y racionalid en la ciencia. Madri, Alianza.

25 março 2024

A renovação das cidades

Nathan Glazer

Quando falamos de renovação das cidades, referimo-nos a todos os processos através dos quais as cidades são mantidas e reconstruídas: a construção de casas novas no lugar das antigas, a transformação de ruas antigas em ruas novas, o zoneamento das facilidades industriais, a reconstrução dos serviços públicos; referimo-nos à reabilitação, à demolição e à reconstrução; às leis e aos mecanismos administrativos e financeiros ligados à reconstrução e à reabilitação, A única maneira de discutir um assunto tão vasto é considerar todos os elementos de transformação na cidade: suas funções econômicas, sua população, as decisões de comprar e vender, ficar ou mudar, reabilitar ou demolir, e o grande mercado e forças políticas que afetam todos esses elementos.

Fonte: Glazer, N. 1977 [1967]. In: Vários. Cidades: A urbanização da humanidade. RJ, Zahar. Excerto de artigo publicado em 1965.

23 março 2024

Humano, demasiado humano


Felipe A. P. L. Costa [*]

Após o surgimento do ramo dos hominíneos (incluindo aí gêneros já desaparecidos, como Ardipithecus, Australopithecus e Paranthropus) [1], a história evolutiva que levaria ao surgimento dos seres humanos se caracterizou pela retenção e desenvolvimento de alguns traços bem conhecidos. Quatro deles são listados a seguir.

1. Expansão do cérebro.

Com um volume médio de 1.350 cm^3 (variando entre 1.000 e 2.000 cm^3) (ver a figura que acompanha este artigo), o cérebro humano é maior que o de qualquer outro primata vivente (tanto em termos relativos como absolutos). Quando o gênero Homo se estabeleceu como linhagem distinta, o tamanho médio do cérebro dos seus integrantes já era maior que o de qualquer outro hominíneo então existente. Nas palavras de Lewin (1999, p. 292):

A capacidade cerebral dos primeiros Homo era maior do que a dos australopitecíneos, uma mudança que produziu vários caracteres associados. Por exemplo, as áreas temporais nos australopitecíneos são marcadamente estreitas (melhor observadas a partir de uma visão superior), formando o que é conhecido como a constrição pós-orbital. Nos primeiros Homo, a constrição é muito reduzida por causa do cérebro expandido. Além disso, a face de um australopitecíneo é larga em relação ao tamanho de sua caixa craniana, uma proporção que é reduzida em Homo, de cérebro maior. O próprio osso do crânio é mais espesso nos Homo do que nos Australopithecus.

2. Mandíbulas e dentes.

Em relação às linhagens ancestrais, caberia dizer que as mandíbulas recuaram e o equipamento dentário mudou; os caninos, em especial, diminuíram de tamanho [2].

Eis a caracterização de Pilbeam (1977, p. 68-9):

Talvez tão significativo como a redução no tamanho é o fato de que os caninos hominídeos apresentam uma forma alterada. Em lugar de serem dentes cônicos e afiados ou em forma de lâmina, apresentam forma de cinzel e lembram os incisivos. Os próprios incisivos são também pequenos em relação aos pré-molares e molares, e têm coroas orientadas verticalmente. Geralmente, – pelo menos nas populações humanas não modernas – as superfícies de corte dos caninos superiores e inferiores e os incisivos encontram-se borda-sobre-borda na oclusão. Incisivos, caninos e pré-molares formam uma série contínua, não havendo diastemas (espaços interdentais) como em outros primatas (por exemplo, entre incisivos superiores e caninos, ou caninos inferiores e primeiros pré-molares).
  Os pré-molares e molares apresentam contorno bastante arredondado e suas superfícies oclusivas têm cúspides rasas e sem corte. Estas superfícies são cobertas com espesso esmalte – uma adaptação para reduzir o desgaste em um animal com longa duração de vida e (pelo menos originalmente) que se alimenta de alimentos duros.

3. Bipedia.

Nenhum outro primata vivente é um bípede tão habitual como nós. De acordo com Lewin (1999, p. 215-7):

Apesar do Homo sapiens não ser o único primata a andar sobre dois pés – por exemplo, chimpanzés e gibões frequentemente utilizam esta forma de postura em certas circunstâncias ambientais – nenhum outro primata o faz tão habitualmente ou [o faz] com passos tão longos. [...]
  A bipedia com passos longos presente nos seres humanos envolve uma sequência de uma série de ações – a fase da ginga e a fase postural – na qual uma perna alterna-se com a outra. A perna na fase da ginga é impulsionada utilizando-se a força do dedão do pé; ela se desloca sob o corpo em uma posição ligeiramente flexionada, e, finalmente, estende-se quando o pé novamente entra em contato com o chão, primeiro com o calcanhar (o toque do calcanhar). Uma vez que ocorreu o toque do calcanhar, a perna permanece estendida e fornece suporte para o corpo – a fase postural – enquanto a outra perna entra na fase da ginga, com o corpo continuando a mover-se para frente.

O estabelecimento da bipedia como estilo de vida foi acompanhado de diversas modificações, tanto estruturais (forma e função) como comportamentais. O comprimento dos membros anteriores, por exemplo, diminuiu e a mão passou a ser usada quase que exclusivamente na manipulação de objetos.

Eis a caracterização de Napier (1983, p. 116; grafia original):

A opinião mais difundida a respeito da divisão dos símios africanos e dos primeiros hominóides é que esse evento crítico teve lugar antes de se terem desenvolvido as características especializadas de ‘braquiação’ da mão simiesca. Russel Tuttle [3], que sustenta esse ponto de vista, acredita que, antes de se tornarem bípedes, os hominídeos ancestrais usaram as mãos de maneira plantígrada, como os macacos, e não na postura de locomoção sobre os nós dos dedos que caracteriza os grandes símios africanos modernos. Ele também acredita que a mão hominídea primitiva tinha as proporções gerais da do homem moderno, e não as da mão alongada, de dedos longos e polegar curto, dos grandes símios. Tuttle propõe que a seleção para um tipo especificamente moderno de mão humana ocorreu com a fabricação de instrumentos. Concordo quase por completo com esse ponto de vista.

Na linhagem humana mais recente, a capacidade de se locomover por meio da suspensão do corpo (braquiação) – por meio da qual, por exemplo, chimpanzés e orangotangos saltam de galho em galho ou de árvore em árvore – assumiu um papel cada vez mais secundário; sendo, então, abandonada [4]. Por sua vez, a importância das mãos em outras atividades ganhou contornos cada vez mais decisivos. A tal ponto que a área do córtex motor reservada para o controle das mãos se expandiu muito, em especial no caso do polegar.

4. Comportamento social e cultura simbólica.

Muitos outros animais possuem cultura ou compartilham de uma herança cultural comum. Nenhum deles, porém, parece possuir uma cultura simbólica tão sofisticada como a nossa.

Ocorre que, ao contrário do que se passa com os três itens anteriores, testar hipóteses a respeito do comportamento individual ou de hábitos culturais é uma empreitada menos assertiva, visto que está em boa medida ancorada (1) no exame de evidências indiretas (e.g., artefatos, restos de comida e fezes petrificadas); ou (2) no estudo comparativo de grupos viventes (e.g., grupos humanos mais ou menos isolados ou grupos de outros primatas).

Vamos tornar a falar dos itens 1 e 4 mais adiante, ainda neste capítulo.

*

Notas.

[*] Este artigo foi extraído e adaptado de um capítulo do livro A força do conhecimento & outros ensaios: Um convite à ciência (no prelo). Versão completa do artigo (em PDF) pode ser capturada aqui.

[1] A definição de Homininae adotada aqui coincide com a de Lewin (1999); para uma lista das espécies conhecidas, v. Cela-Conde & Ayala (2003).

[2] Entre os mamíferos, a fórmula dentária é usada na caracterização de ordens e famílias. A fórmula dos primatas é (1-2)/(1-3) I, (0-1)/(0-1) C, (1-3)/(0-3) PM, 3/3 M; a dos hominídeos, 2/2 I, 1/1 C, 2/2 PM, 3/3 M. (I = incisivo; C = canino; PM = pré-molar; e M = molar.)

[3] Alusão ao antropólogo inglês Russel (Howard) Tuttle (nascido em 1939).

[4] Sobre braquiação, v. Hildebrand & Goslow (2006); sobre as mãos, especificamente, Napier (1983).

*

Referências citadas.

+ Cela-Conde, C & Ayala, FA. 2003. Genera of the human lineage. Proceedings of the National Academy of Sciences 100: 7684-9.
+ Hildebrand, M & Goslow, G. 2006 [2004]. Análise da estrutura dos vertebrados, 2ª ed. SP, Atheneu.
+ Lewin, R. 1999 [1998]. Evolução humana. SP, Atheneu.
+ Napier, J. 1983 [1980]. A mão do homem: Anatomia, função, evolução. RJ, Zahar.
+ Pilbeam, D. 1977 [1972]. A ascendência do homem. SP, Melhoramentos & Edusp.

* * *

22 março 2024

Señales vocales

Detlev Ploog

Desde siempre han despertado mucho interés las vocalizaciones de los animales, precisamente en relación con el lenguaje humano. Es indudable que en ello influyó la esperanza de acercarse a las raíces del lenguaje por medio del estudio de las manifestaciones orales de los animales. El canto específico de las aves planteó muchos problemas susceptibles de poseer una solución experimental. La posibilidad de criar las aves aisladamente, la especificidad a menudo grande de sus cantos y la dependencia de éstos del espectro hormonal, la posibilidad de cruzar especies emparentadas – para citas sólo los factores más importantes – fueron las condiciones favorables al estudio de las cuestiones básicas de la etología.

Fonte: Ploog, D. 1976 [1972]. In: Gadamer, H-G & Vogler, P., orgs. Nueva antropología, v. 2. Barcelona, Omega.

19 março 2024

Dissonance theories

Paul F. Lazarsfeld

If one drops from the philosophical heights of the discussion on society and the individual, one can move into various levels of concreteness. How is law and order maintained in a state? How do people collaborate in an organization? How does a family stay together? Across all these levels of generality there is the constant of how individuals adjust to the norms that they have to obey, the pressures which propaganda and advertisements exercise upon them, or the demands of their fellow men. In some cases they simply submit to brute or subtle force. Probably more often, however, they merely comply; they change attitudes, lower their own demands, shift to substitute gratifications, etc. It is along this latter line that social psychologists have done much work in recent years. Their studies and theories are usually summarized under the heading of a need for congruence or a desire to avoid cognitive dissonance. […]

The sociologist has long been acquainted with the problem of dissonance. His literature abounds in notions like role conflict, cross-pressure, normative inconsistency, etc. The social psychologist analyses how the individual behaves in a dissonant situation. But be it remembered the idea permeated macrosociology literature a long time ago. Macrosociologists have interpreted the French revolution in the light of the discrepancy felt by the bourgeoisie between economic and political power. German fascist movements after the First World War were explained by the contrast between the former status and the post-war experience of the aristocracy and army. […]

The strongest defenders of the dissonance theory consider the quest for cognitive consonance as something of a basic need, like hunger and sex. It is no surprise therefore that considerable controversy has developed around counter- explanations, in terms of other motivational theories. Malewski has launched his attack on a most general level. He feels that the conventional theories of learning by reinforcement could subsume most of the findings. Other authors have joined the discussion on a more specific level. Some experiments show that people can live happily with an inconsistent plan, and other writers have pointed out that dissonance might be a pleasant state of arousal because it drives one on to new explorations. Still others have proposed translating the findings through a theory of frustration. These counter-arguments are instructively summarized in Berkowitz [Berkowitz, L. 1969. Social motivation. In: Lindzey, G. & Aronson, E. The handbook of social psychology, v. 3. Reading, Addison-Wesley]. From a sociological point of view this discussion does not seem too important. Important is that the social psychologist has discovered a number of heretofore unsuspected interesting patterns.

Fonte (espanhol): Unesco. 1973 [1970]. Tendencias de la investigación en las ciencias sociales. Madri, Alianza.

18 março 2024

Catedral


Pierre [Jean Baptiste Louis] Dumont (1884-1936). Cathédrale de Rouen. 1912.

Fonte da foto: Wikipedia.

16 março 2024

O tédio

Alberto Moravia

Cecília, como acho que dei a entender, não era falante. Ou melhor, poder-se-ía dizer que sua atitude natural era a do silêncio; até quando falava conseguia, por assim dizer, ser também silenciosa, graças à desconcertante brevidade e impessoalidade de sua linguagem. Parecia que as palavras, em sua boca, perdiam todo significado real, reduzindo-se a sons abstratos, como se fossem palavras de uma língua estrangeira que eu desconhecia. A falta de qualquer sotaque dialetal ou de qualquer inflexão social, a ausência total de lugares-comuns reveladores, a redução da conversa a constatações puras e simples de fato incontestáveis do tipo “hoje está quente”, confirmavam essa impressão de alheamento. Perguntava-lhe, por exemplo, o que tinha feito na noite anterior: ela respondia: “Fiquei em casa para o jantar, depois saí com mamãe e fomos juntas ao cinema”. Ora, como eu cedo percebera, as palavras ‘casa’, ‘jantar’, ‘mamãe’, ‘cinema’ – que em outra boca significariam o que significam normalmente e que, portanto, conforme eram pronunciadas eu podia compreender se me diziam mentira ou verdade, essas mesmas palavras, na boca de Cecília, pareciam apenas sons abstratos, atrás dos quais era impossível imaginar tanto a realidade de verdade como a da mentira. De que modo, porém, Cecília conseguia falar dando a impressão de estar calada, é uma pergunta que frequentemente fiz a mim mesmo. E cheguei à conclusão de que ela não tinha senão um modo de se expressar, o sexual, que, no entanto, era obviamente indecifrável embora original e poderoso; e de que com a boca ela nada dizia, nem mesmo as coisas relativas ao sexo, porque a boca, por assim dizer, era nela um orifício falso, sem profundidade nem ressonância, que não se comunicava com nada de seu interior. Tanto que, muitas vezes, olhando-a quando estava deitada a meu lado no sofá, depois do amor, de costas e com as pernas abertas, eu não podia deixar de comparar a fenda horizontal da boca com a vertical do sexo e de notar, surpreendido, como a segunda era mais expressiva do que a primeira, justamente na maneira toda psicológica própria daqueles traços do rosto nos quais se revela o caráter da pessoa.

Fonte: Moravia, A. 1979 [1972}. In: Wallace, B. Biologia social, v. 2. SP, EPU & Edusp. Excerto de livro publicado originalmente em 1960.

15 março 2024

Agregado de palavras

James A. H. Murray

Aquele imenso agregado de palavras e frases que constitui o vocabulário dos homens de língua inglesa apresenta, à mente que pretende apreendê-lo como um todo definido, o aspecto de uma daquelas massas nebulosas familiares ao astrônomo, em que um núcleo claro e inequívoco emana sombra para todos os lados, através de zonas de luminosidade descrescente, até uma esbatida película marginal que parece não terminar em lado algum, mas antes perder-se imperceptivelmente na escuridão circundante.

Fonte: Boorstin, D. J. 1989. Os descobridores. 2ª ed. RJ, Civilização Brasileira. Excerto de texto publicado em livro em 1925.

13 março 2024

Égloga I

Garcilaso de la Veja

  Divina Elisa, pues agora el Cielo
Con inmortales pies pisas y mides,
Y su mudanza ves, estando queda,
¿Por qué de mí te olvidas, y no pides
Que se apresure el tiempo en que este velo
Rompa del cuerpo, y verme libre pueda?
¿Y en la tercera rueda
Contigo mano a mano
Busquemos otro llano,
Busquemos otros montes y otros rios,
Otros valles floridos y sombrios,
Donde descanse, y siempre pueda verte
Ante los ojos mios,
Sin miedo y sobresalto de perderte?

Fonte: Carpeaux, OM. 2011. História da literatura ocidental, vol. 1, 4ª ed. Brasília, Senado Federal. Poema publicado em livro em 1543.

12 março 2024

17 anos e cinco meses no ar

F. Ponce de León

Nesta terça-feira, 12/3, o Poesia Contra a Guerra está a completar 17 anos e cinco meses no ar.

Desde o balanço anterior – ‘17 anos e quatro meses no ar’ – foram publicados aqui pela primeira vez textos dos seguintes autores: Carlos Brisola Marcondes, George R. Zug, George Santayana, Oton F. Sá, Philip Levine e Roelof A. A. Oldeman. Além de material de autores que já haviam sido publicados antes.

Cabe ainda registrar a publicação de imagens de obras dos seguintes artistas: Joseph Delattre e Robert Antoine Pinchon.

11 março 2024

Tropical rain forest, architecture, silvigenesis and diversity

Roelof A. A. Oldeman

Summary

1. Tropical rain forest architecture and dynamics may be analysed into three integration levels […]: (i) the eco-unit or regeneration unit, (ii) the chrono-unit or developmental mosaic and (iii) the silvatic unit or successional mosaic. Architecture is the complex of forms relevant to one integration level. Measured profile diagrams provide base data.

2. An eco-unit is a vegetation unit which has started to grow on one surface at one moment […].

3. A chrono-unit is the minimal surface to include all phases (aggrading, steady-state and degrading) of one specific eco-unit […].

4. A silvatic unit includes chrono-units of all eco-unit types on one site. Silvigenesis is the preferred term for the complex of forest-shaping processes, only some of which are clearly successional […].

5. Eco-unit diversity and environmental gradients between eco-units co-determine the range of spatial niches, and hence the potential species diversity. New eco-units which appear during the degrading phases of one eco-unit are either smaller because all trees do not fall at the same time, or larger if a catastrophe interferes. The ultimate and smallest eco-unit is the ‘chablis’ or one-tree gap of the old rain forest. The inverse relationship suggested between eco-unit size and diversity appears to hold true when moving away from lowland tropical rain forest to less hospitable environments: eco-unit size increases while diversity decreases.

Fonte: Oldeman, R. A. A. 1983. In: Sutton, S. L. & mais 2, eds. Tropical rain forest: ecology and management. Oxford, Blackwell.

07 março 2024

A mocidade

Oton F. Sá

A minha ‘Mamaia’ M. F. dos Reis

Felizes os que podem sem penas e cuidados
Cercar a mocidade de contas e de flores,
Sentir na fronte o beijo dos júbilos doirados
No seio palpitante fremirem os amores...

Vós sois a sã lembrança dos júbilos passados,
Daqueles que a velhice cobriu com seus palores,
E galgam com os folguedos, ridentes, perfumados,
De vossa mocidade repleta de esplendores...

Avante!... que nos mares serenos da alegria
Jamais encontre escolhos a vossa mocidade
Batel que se declina no veio da corrente...

Que nunca da descrença sintais a vaga fria
No seio borbulhar-vos lançando a soledade...
Onde deve a esp’rança brilhar eternamente!...

Fonte: Morais-Filho, J. N. 1975. Maria Firmina dos Reis: Fragmentos de uma vida. São Luís, Governo do Estado do Maranhão. Poema datado de 1903.

05 março 2024

Gekkonidae

George R. Zug

Gekkonids are a successful group, whether measured by generic (80+) or species (850+) diversity, or by local abundance (e.g., commonly four or more species are sympatric and often the density of at least one species exceeds 100 individuals ha^–1). They occur circumtropically on all continents and most oceanic islands […]. They range in size from the tiny Sphaerodactylus (16 mm SVL) to the giant Rhacodactylus leachianus (25 cm SVL; and if extant, the 37-cm Hoplodactylus delcourti). They are terrestrial to arboreal and have a multitude of body shapes from broad-headed, robust-bodied and -limbed to slender, elongate, and nearly limbless. Most are nocturnal, although some commonly bask in late afternoon and others are strictly diurnal (e.g., Phelsuma/Indian Ocean islands, Naultinus/New Zealand). The arboreal taxa have dozen of foot and toe morphologies that permit them to climb vertical surfaces of various degrees of roughness. Their clinging/climbing abilities derive mainly from frictional adhesion via the claws and microvillous surfaces of their expanded digital lamellae. Within this broad diversity, most gekkonids have a fixed clutch of two eggs, although sphaerodactyls and a few other species have but one egg.

Zug, G. R. 1993. Herpetology, 2nd ed. Londres, Academic.

03 março 2024

Regatas


Joseph Delattre (1858-1912). Les Régates. 1895-1900.

Fonte da foto: Wikipedia.

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